La danza puede ser recreativa, ritual o artística y como todo arte, siempre va más allá que una actividad normal como el trabajar, por ejemplo; ya que mediante el cuerpo, el hombre puede expresar sentimientos, estados de ánimo, sugerir una idea, contar una historia, servir a los dioses, o bien solamente por el mero placer de la estética.

La danza ha formado parte de la Historia de la Humanidad desde el principio de los tiempos. Las pinturas rupestres encontradas en España y Francia, con una antigüedad de mas de 10.000 años, muestran dibujos de figuras danzantes asociadas con ilustraciones rituales y escenas de caza. Esto nos da una idea de la importancia de la danza en la primitiva sociedad humana.

Muchos pueblos alrededor del mundo ven la vida como una danza, desde el movimiento de las nubes a los cambios de estación. La historia de la danza refleja los cambios en la forma en que el pueblo conoce el mundo, relaciona sus cuerpos y experiencias con los ciclos de la vida.La danza no sólo es placentera físicamente, ya que también otorga tranquilidad a la mente porque se expresan sentimientos e ideas abiertamente. El ritmo y el movimiento entrega unidad al grupo. Incluso, en algunas sociedades la danza puede llevar a estados de trance u otras formas que alteran la conciencia. Estas emociones se interpretan como muestras de posesiones de espíritus, o como una forma de liberar emociones. El estado de trance a veces puede llevar a resistir el peligro o a hacer hazañas de fuerza extraordinarias, como el bailar sobre las brasas. En algunas tribus los chamanes bailan en estado de trance para curar a otros física o emocionalmente. Incluso, en la actualidad, la danza se utiliza para ayudar a la expresión y la comunicación con los demás.